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NOTHING COMES FROM NOWHERE
NOTHING COMES FROM NOWHERE
NOTHING COMES FROM NOWHERE
Israel González Matador
9
.
Nov
.
2023
-
31
.
Jan
.
2024
CURADURÍA -  
CURATED BY -  
Condesa

Aguascalientes 158
Col. Hipódromo Condesa, Ciudad de México
Patio Central del Hotel Mondrian / Hotel Andaz
Entrada Libre

"With each painting, I felt I was closer to unveiling a piece of the cosmic puzzle.” 

-Hilma af Klint

Galería Hilario Galguera se complace en presentar la exposición NOTHING COMES FROM NOWHERE (Nada viene de la nada) del artista Israel González Matador (México, 1979) en nuestra galería i421 Live District en la Ciudad de México.

Las obras en esta exposición ofrecen una inmersión en la realidad vibratoria que comparten la materia, la energía, el espacio y el tiempo. Matador nos lleva en un viaje personal, influenciado por una experiencia de infancia donde atestiguó la purificación de metales en un crisol en la planta de fundición de su abuelo. Esta vivencia marcó el inicio de su exploración artística en la transmutación de las cosas. 

Inspirándose en la resonancia del pensamiento alquímico y metafísico así como en las tradiciones espirituales de diversas culturas, Matador utiliza como lenguaje primario la geometría, los símbolos y combinaciones cromáticas. Su trabajo artístico es una manifestación del vínculo entre el cosmos, el ser humano y el inconsciente profundo en donde los conceptos de automatismos, mensajes y simbolismos oníricos se entrelazan.

La historia del arte nos ha legado una tradición de artistas autómatas que se entregan a un yo superior en busca de inspiración no racional, asumiéndose como receptores de mensajes que se transmiten en forma de imágenes, ideas o palabras. El automatismo -integrado como práctica artística gracias a Hilma af Klint durante segunda mitad del siglo XIX y popularizado durante el movimiento surrealista por Andre Bretón- permitía a los artistas abrir un canal de comunicación directo con seres de una conciencia superior a los que llamaban guías o Maestros Elevados.

En su proceso creativo, el artista se sumerge en estados de percepción extrasensorial para convertirse en un receptor de información que trasciende lo terrenal; accediendo a ese lugar inmaterial que la teosofía denomina como registros akáshicos, en donde el conocimiento universal se encuentra contenido. Henry Steel Olcott, influyente teósofo del siglo XIX, sostuvo que los registros akáshicos contienen todo lo que ha ocurrido, ocurre u ocurrirá, no solo en el contexto humano, sino en todas las formas de vida y en el universo en su totalidad. Esta idea nos supone la creencia de una luz astral o energía vital que ilumina la mente e impulsa a la creación artística. 

Éstas prácticas se entremezclan con influencias del arte ritual indígena mexicano, en el cual se usan paletas de colores y asombrosas geometrías para simbolizar lo sagrado. Tal como el Ojo de Dios o Sikuli, una forma comunmente romboidal tejida con hilos de lana de colores brillantes sobre una estructura en forma de cruz, creando un diseño geométrico con raíces en la espiritualidad Huichol. Matador integra los medios actuales y el uso de tecnologías, creando un puente entre lo ancestral y lo contemporáneo.

El espectador es invitado a ejercer sus facultades de contemplación, sumergiéndose en un mundo de mandalas y otras geometrías sagradas. A medida que nos adentramos en las obras, los colores y formas convergen en una sorprendente sintonía, detonando una conexión que se extiende más allá de lo material hacia una dimensión espiritual. Estas representaciones gráficas sirven como portales abiertos a la introspección y el autorreconocimiento, recordándonos la profunda interconexión entre el individuo y el cosmos.

"With each painting, I felt I was closer to unveiling a piece of the cosmic puzzle.” 

-Hilma af Klint

Galería Hilario Galguera se complace en presentar la exposición NOTHING COMES FROM NOWHERE (Nada viene de la nada) del artista Israel González Matador (México, 1979) en nuestra galería i421 Live District en la Ciudad de México.

Las obras en esta exposición ofrecen una inmersión en la realidad vibratoria que comparten la materia, la energía, el espacio y el tiempo. Matador nos lleva en un viaje personal, influenciado por una experiencia de infancia donde atestiguó la purificación de metales en un crisol en la planta de fundición de su abuelo. Esta vivencia marcó el inicio de su exploración artística en la transmutación de las cosas. 

Inspirándose en la resonancia del pensamiento alquímico y metafísico así como en las tradiciones espirituales de diversas culturas, Matador utiliza como lenguaje primario la geometría, los símbolos y combinaciones cromáticas. Su trabajo artístico es una manifestación del vínculo entre el cosmos, el ser humano y el inconsciente profundo en donde los conceptos de automatismos, mensajes y simbolismos oníricos se entrelazan.

La historia del arte nos ha legado una tradición de artistas autómatas que se entregan a un yo superior en busca de inspiración no racional, asumiéndose como receptores de mensajes que se transmiten en forma de imágenes, ideas o palabras. El automatismo -integrado como práctica artística gracias a Hilma af Klint durante segunda mitad del siglo XIX y popularizado durante el movimiento surrealista por Andre Bretón- permitía a los artistas abrir un canal de comunicación directo con seres de una conciencia superior a los que llamaban guías o Maestros Elevados.

En su proceso creativo, el artista se sumerge en estados de percepción extrasensorial para convertirse en un receptor de información que trasciende lo terrenal; accediendo a ese lugar inmaterial que la teosofía denomina como registros akáshicos, en donde el conocimiento universal se encuentra contenido. Henry Steel Olcott, influyente teósofo del siglo XIX, sostuvo que los registros akáshicos contienen todo lo que ha ocurrido, ocurre u ocurrirá, no solo en el contexto humano, sino en todas las formas de vida y en el universo en su totalidad. Esta idea nos supone la creencia de una luz astral o energía vital que ilumina la mente e impulsa a la creación artística. 

Éstas prácticas se entremezclan con influencias del arte ritual indígena mexicano, en el cual se usan paletas de colores y asombrosas geometrías para simbolizar lo sagrado. Tal como el Ojo de Dios o Sikuli, una forma comunmente romboidal tejida con hilos de lana de colores brillantes sobre una estructura en forma de cruz, creando un diseño geométrico con raíces en la espiritualidad Huichol. Matador integra los medios actuales y el uso de tecnologías, creando un puente entre lo ancestral y lo contemporáneo.

El espectador es invitado a ejercer sus facultades de contemplación, sumergiéndose en un mundo de mandalas y otras geometrías sagradas. A medida que nos adentramos en las obras, los colores y formas convergen en una sorprendente sintonía, detonando una conexión que se extiende más allá de lo material hacia una dimensión espiritual. Estas representaciones gráficas sirven como portales abiertos a la introspección y el autorreconocimiento, recordándonos la profunda interconexión entre el individuo y el cosmos.

“With each painting, I felt I was closer to unveiling a piece of the cosmic puzzle.” 

-Hilma af Klint

Galería Hilario Galguera is pleased to present the exhibition Nothing Comes from Nowhere by the artist Israel González Matador (Mexico, 1979) at our i421 Live District gallery in Mexico City.

The works in this exhibition offer an immersion into the vibrational reality shared by matter, energy, space, and time. Matador takes us on a personal journey influenced by a childhood experience where he witnessed the purification of metals in a crucible at his grandfather’s foundry plant. This experience marked the beginning of his artistic exploration into the transmutation of things.

Inspired by the resonance of alchemical and metaphysical thought as well as the spiritual traditions of diverse cultures, Matador uses geometry, symbols and chromatic combinations as his primary language. His artwork is a manifestation of the link between the cosmos, the human being and the deep unconscious where the concepts of automatisms, messages and dreamlike symbolism intertwine.

The history of art has bequeathed us a tradition of automaton artists who surrender to a higher self in search of inspiration. Automatism - integrated as an artistic practice thanks to Hilma af Klint in the second half of the 19th century and popularized during the surrealist movement by André Breton - allowed artists to release their thoughts and emotions, opening a direct channel of communication with beings of higher consciousness they referred to as guides or Elevated Masters.

In his creative process, the artist delves into states of extrasensory perception to become a receptor of information that transcends the earthly; accessing that immaterial place that theosophy refers to as the Akashic Records, where universal knowledge is contained. 

Henry Steel Olcott, an influential theosophist of the 19th century, maintained that the Akashic Records contain everything that has happened, is happening, or will happen, not only in the human context but in all forms of life and the entire universe. This idea presupposes the belief in a cosmic light or life force that illuminates the mind and drives artistic creation.

These practices are intertwined with influences from Mexican indigenous ritual art, in which palettes of colors and astonishing geometries are used to symbolize the sacred, like the “Ojo de Dios” or “Sikuli,” a commonly rhomboidal form woven with bright-colored yarn on a cross-shaped structure, creating a geometric design with roots in Huichol spirituality. Matador integrates modern media and the use of technologies, creating a bridge between the ancient and the contemporary.

The viewer is invited to exercise their contemplative faculties, immersing themselves in a world of mandalas and other sacred geometries. As we delve into the works, colors, and shapes converge in a stunning harmony, triggering a connection that extends beyond the material into a spiritual dimension. These graphic representations serve as open portals to introspection and self-recognition, reminding us of the profound interconnection between the individual and the cosmos.

Israel González Matador

Israel González "Matador” es un artista con base en la Ciudad de México, Matador posee una sólida formación en Diseño Gráfico y una Maestría en Comunicación Visual. Su práctica artística se caracteriza por la fusión de técnicas como la pintura, la serigrafía, el grabado, la escultura y el collage, utilizando como cromática recurrente el azul ultramarino. Este color lo conecta con el mar y las profundidades del inconsciente, a la vez que representa la libertad del cielo azul.

En sus obras, Matador busca crear un balance entre las fuerzas opuestas de la naturaleza, transmitiendo significados reflexivos y restaurando el vínculo perdido con el universo. Las influencias de Matador se extienden a diversos sistemas de pensamiento y tradiciones, incluyendo la alquimia, la metafísica y el pensamiento esotérico. Estas influencias dan lugar a un enfoque artístico intencionalmente intuitivo y experimental.

Su obra ha sido expuesta institucionalmente en lugares como: Contemporaine De L’art Mexicain, Gallery AU, Paris, Francia (2022); Conjuros Cósmicos, LOOT, México (2022); Biennale di Venezia, Fondazi- one Amadeo Modigliani, Venezia, Italia (2021); México de Mil Colores, Casa Decor, Madrid España (2021); Latin Art Show, Cadena Gallery, EUA, Chelsea New York (2019); entre otros.

Israel González "Matador” es un artista con base en la Ciudad de México, Matador posee una sólida formación en Diseño Gráfico y una Maestría en Comunicación Visual. Su práctica artística se caracteriza por la fusión de técnicas como la pintura, la serigrafía, el grabado, la escultura y el collage, utilizando como cromática recurrente el azul ultramarino. Este color lo conecta con el mar y las profundidades del inconsciente, a la vez que representa la libertad del cielo azul.

En sus obras, Matador busca crear un balance entre las fuerzas opuestas de la naturaleza, transmitiendo significados reflexivos y restaurando el vínculo perdido con el universo. Las influencias de Matador se extienden a diversos sistemas de pensamiento y tradiciones, incluyendo la alquimia, la metafísica y el pensamiento esotérico. Estas influencias dan lugar a un enfoque artístico intencionalmente intuitivo y experimental.

Su obra ha sido expuesta institucionalmente en lugares como: Contemporaine De L’art Mexicain, Gallery AU, Paris, Francia (2022); Conjuros Cósmicos, LOOT, México (2022); Biennale di Venezia, Fondazi- one Amadeo Modigliani, Venezia, Italia (2021); México de Mil Colores, Casa Decor, Madrid España (2021); Latin Art Show, Cadena Gallery, EUA, Chelsea New York (2019); entre otros.

Israel González “Matador” is an artist based in Mexico City, Matador has a solid background in Graphic Design and a Masters in Visual Communication. His artistic practice is characterized by the fusion of techniques such as painting, silkscreen printing, engraving, sculptureand collage, using ultramarine blue as a recurring chromatic. This color connects him with the sea and the depths of the unconscious, while representing the freedom of the blue sky.

In his works, Matador seeks to create a balance between the opposing forces of nature, conveying reflective meanings and restoring the lost link with the universe. Matador's influences extend to diverse systems of thought and traditions, including alchemy, metaphysics and esoteric thought. These influences result in an intentionally intuitive and experimental artistic approach.

His work has been exhibited institutionally in venues such as: Contemporaine De L'art Mexicain, Gallery AU, Paris, France (2022); Conjuros Cósmicos, LOOT, Mexico (2022); Biennale di Venezia, Fondazi- one Amadeo Modigliani, Venezia, Italy (2021); México de Mil Colores, Casa Decor, Madrid Spain (2021); Latin Art Show, Cadena Gallery, USA, Chelsea New York (2019); among others.

TEXTO CURATORIAL
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