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La Galería Hilario Galguera Madrid se complace en anunciar la inauguración de Deus Ex Machina, la más reciente propuesta expositiva del renombrado artista mexicano Javier Marín. La muestra, que constituye la primera colaboración individual del artista con la galería, reúne una selección de más de 30 obras, bajo la curaduría de Hilario Galguera. La exposición se inaugurará el 3 de marzo en Galería Hilario Galguera Madrid como parte de la semana del arte de Madrid.
Con más de cuarenta años de trayectoria, Javier Marín ha construido su obra desde una formación clásica y un virtuosismo excepcional en el dibujo y el modelado. Desde el inicio, su práctica ha consistido en observar el proceso como territorio de revelación: fracturas, tensiones y desplazamientos no son fallas, sino momentos estéticos que transforman la forma. En el universo de Javier Marín, el accidente se convierte en conocimiento.
En esta exposición, dos tapices tejidos con técnica tradicional de gobelino introducen una dimensión fundamental: el telar como sistema de codificación. Históricamente considerado antecedente de la computadora, el tejido traduce una imagen en una secuencia estructurada de hilos. Cada cruce es una decisión binaria; cada línea, información convertida en materia. La imagen no aparece de golpe: se construye por acumulación de datos, estableciendo un diálogo entre la artesanía ancestral y la lógica digital. Esta lógica de traducción atraviesa la totalidad de la muestra. En un ejercicio de deconstrucción histórica, Javier Marín presenta dos piezas donde cubre con óleo blanco la imagen de un monumental tapete de cuerpos obra presentada originalmente en la Bienal de Venecia 2005. En este acto, la masa escultórica desaparece para dejar visibles únicamente las líneas de los cables de acero que sostenían aquella arquitectura corporal. La estructura se emancipa del volumen: lo que sostiene se vuelve imagen. Por su parte, la serie CORTES, desarrollada dentro del proyecto En busca de la línea, profundiza esta operación. Esculturas previamente segmentadas son escaneadas para registrar el contorno de cada sección, traduciendo el volumen en perfiles y el cuerpo en información lineal. Las líneas del alambre que amarran las figuras y las líneas de cada corte comparten un mismo gesto: reducir la forma a su esqueleto estructural.
La exposición se complementa con una pieza audiovisual realizada por el propio artista, donde el proceso más que el resultado se convierte en protagonista. La transformación constante de la imagen evidencia que la obra no es un estado fijo, sino una cadena de traducciones sucesivas. Este recorrido encuentra su síntesis en una cabeza tallada en madera por un brazo robótico. La pieza recorre un ciclo completo de creación: parte de un dibujo y modelado manual, transita por procesos de escaneo y codificación digital, y es finalmente ejecutada por la máquina con precisión milimétrica. Como bien señaló Aaron Scharf respecto a la fotografía en el siglo XIX, la robótica aquí no sustituye la mano, sino que prolonga una investigación histórica sobre la traducción de la imagen en materia.
Deus Ex Machina revela que la escultura contemporánea puede entenderse como un sistema abierto de transformaciones. Del dibujo al código y del corte a la talla, la obra final de Javier Marín no es una conclusión, sino un instante dentro de un flujo continuo donde tradición y tecnología se reconocen como parte de una misma genealogía estructural.
Deus Ex Machina de Javier Marín abre al público el 3 de marzo y permanecerá en exhibición hasta abril de 2026.
La Galería Hilario Galguera Madrid se complace en anunciar la inauguración de Deus Ex Machina, la más reciente propuesta expositiva del renombrado artista mexicano Javier Marín. La muestra, que constituye la primera colaboración individual del artista con la galería, reúne una selección de más de 30 obras, bajo la curaduría de Hilario Galguera. La exposición se inaugurará el 3 de marzo en Galería Hilario Galguera Madrid como parte de la semana del arte de Madrid.
Con más de cuarenta años de trayectoria, Javier Marín ha construido su obra desde una formación clásica y un virtuosismo excepcional en el dibujo y el modelado. Desde el inicio, su práctica ha consistido en observar el proceso como territorio de revelación: fracturas, tensiones y desplazamientos no son fallas, sino momentos estéticos que transforman la forma. En el universo de Javier Marín, el accidente se convierte en conocimiento.
En esta exposición, dos tapices tejidos con técnica tradicional de gobelino introducen una dimensión fundamental: el telar como sistema de codificación. Históricamente considerado antecedente de la computadora, el tejido traduce una imagen en una secuencia estructurada de hilos. Cada cruce es una decisión binaria; cada línea, información convertida en materia. La imagen no aparece de golpe: se construye por acumulación de datos, estableciendo un diálogo entre la artesanía ancestral y la lógica digital. Esta lógica de traducción atraviesa la totalidad de la muestra. En un ejercicio de deconstrucción histórica, Javier Marín presenta dos piezas donde cubre con óleo blanco la imagen de un monumental tapete de cuerpos obra presentada originalmente en la Bienal de Venecia 2005. En este acto, la masa escultórica desaparece para dejar visibles únicamente las líneas de los cables de acero que sostenían aquella arquitectura corporal. La estructura se emancipa del volumen: lo que sostiene se vuelve imagen. Por su parte, la serie CORTES, desarrollada dentro del proyecto En busca de la línea, profundiza esta operación. Esculturas previamente segmentadas son escaneadas para registrar el contorno de cada sección, traduciendo el volumen en perfiles y el cuerpo en información lineal. Las líneas del alambre que amarran las figuras y las líneas de cada corte comparten un mismo gesto: reducir la forma a su esqueleto estructural.
La exposición se complementa con una pieza audiovisual realizada por el propio artista, donde el proceso más que el resultado se convierte en protagonista. La transformación constante de la imagen evidencia que la obra no es un estado fijo, sino una cadena de traducciones sucesivas. Este recorrido encuentra su síntesis en una cabeza tallada en madera por un brazo robótico. La pieza recorre un ciclo completo de creación: parte de un dibujo y modelado manual, transita por procesos de escaneo y codificación digital, y es finalmente ejecutada por la máquina con precisión milimétrica. Como bien señaló Aaron Scharf respecto a la fotografía en el siglo XIX, la robótica aquí no sustituye la mano, sino que prolonga una investigación histórica sobre la traducción de la imagen en materia.
Deus Ex Machina revela que la escultura contemporánea puede entenderse como un sistema abierto de transformaciones. Del dibujo al código y del corte a la talla, la obra final de Javier Marín no es una conclusión, sino un instante dentro de un flujo continuo donde tradición y tecnología se reconocen como parte de una misma genealogía estructural.
Deus Ex Machina de Javier Marín abre al público el 3 de marzo y permanecerá en exhibición hasta abril de 2026.
Galería Hilario Galguera Madrid is pleased to announce the opening of Deus Ex Machina, the most recent exhibition by the renowned Mexican artist Javier Marín. The exhibition, which marks the artist’s first solo collaboration with the gallery, brings together a selection of more than 30 works, curated by Hilario Galguera. The exhibition will open on March 3rd at Galería Hilario Galguera Madrid as part of Madrid Art Week.
With a career spanning over forty years, Javier Marín has built his body of work upon a foundation of classical training and an exceptional virtuosity in drawing and modeling. From the outset, his practice has consisted of observing the process as a territory of revelation: fractures, tensions, and displacements are not flaws, but rather aesthetic moments that transform form. In Javier Marín’s universe, the accident becomes knowledge.
In this exhibition, two tapestries woven with the traditional Gobelin technique introduce a fundamental dimension: the loom as a coding system. Historically considered a precursor to the computer, weaving translates an image into a structured sequence of threads. Every crossing is a binary decision; every line, information converted into matter. The image does not appear all at once: it is built through the accumulation of data, establishing a dialogue between ancestral craftsmanship and digital logic. This logic of translation permeates the entire exhibition. In an exercise of historical deconstruction, Javier Marín presents two pieces where he covers the image of a monumental “carpet of bodies” originally presented at the 2005 Venice Biennale with white oil paint. In this act, the sculptural mass disappears to reveal only the lines of the steel cables that once supported that corporal architecture. The structure is emancipated from volume: that which sustains becomes the image itself. For its part, the CORTES series, developed within the project En busca de la línea In Search of the Line, deepens this operation. Previously segmented sculptures are scanned to record the contour of each section, translating volume into profiles and the body into linear information. The lines of the wire that bind the figures and the lines of each cut share a single gesture: reducing form to its structural skeleton.
The exhibition is complemented by an audiovisual piece created by the artist himself, where the process, rather than the result, becomes the protagonist. The constant transformation of the image evidences that the work is not a fixed state, but a chain of successive translations. This journey finds its synthesis in a head carved in wood by a robotic arm. The piece undergoes a complete cycle of creation: it begins with manual drawing and modeling, moves through processes of digital scanning and coding, and is finally executed by the machine with millimeter precision. As Aaron Scharf noted regarding photography in the 19th century, robotics here does not substitute the hand, but rather prolongs a historical investigation into the translation of image into matter.
Deus Ex Machina reveals that contemporary sculpture can be understood as an open system of transformations. From drawing to code and from cut to carving, the final work of Javier Marín is not a conclusion, but a moment within a continuous flow where tradition and technology recognize each other as part of the same structural genealogy.
Deus Ex Machina by Javier Marín opens to the public on March 3rd and will remain on view until April 2026.
Artista mexicano nacido en Uruapan, Michoacán, en 1962, con una trayectoria artística que rebasa los cuarenta años, Javier Marín ha expuesto de manera individual en más de cien ocasiones y ha participado en más de doscientas muestras colectivas en México, Estados Unidos y Canadá, así como en varios países de Centroamérica, Sudamérica, Asia y Europa.
Javier Marín concibe un ser humano integral a través del análisis del proceso de construcción y deconstrucción de las formas tridimensionales.
Para lograr su objetivo trabaja con la fotografía, el textil, la gráfica, el dibujo y la escultura. Aunque muchas de sus piezas son paradójicamente abstractas, es conocido sobre todo por su escultura figurativa que representa humanos.
Para su investigación, no solo ha trabajado con técnicos altamente calificados, tambien utiliza materiales tradicionales (terracota, bronce fundido, tallado en mármol o tallado en madera), asi como polímeros para encapsular semillas, azúcar, carne, tabaco y otros elementos. Con sus piezas, invita al espectador a centrarse en la evidencia del proceso (los elementos que son cruciales en la transformación de los materiales en forma) y la intervención de terceros. Recientemente ha incorporado tecnicas como escaneo e impresión digital.
Sus últimos proyectos incluyen la creación de una Fundación dedicada al desarrollo humano a través del arte del diseño y la cultura tradicional. Vive y trabaja en la Ciudad de México.
Artista mexicano nacido en Uruapan, Michoacán, en 1962, con una trayectoria artística que rebasa los cuarenta años, Javier Marín ha expuesto de manera individual en más de cien ocasiones y ha participado en más de doscientas muestras colectivas en México, Estados Unidos y Canadá, así como en varios países de Centroamérica, Sudamérica, Asia y Europa.
Javier Marín concibe un ser humano integral a través del análisis del proceso de construcción y deconstrucción de las formas tridimensionales.
Para lograr su objetivo trabaja con la fotografía, el textil, la gráfica, el dibujo y la escultura. Aunque muchas de sus piezas son paradójicamente abstractas, es conocido sobre todo por su escultura figurativa que representa humanos.
Para su investigación, no solo ha trabajado con técnicos altamente calificados, tambien utiliza materiales tradicionales (terracota, bronce fundido, tallado en mármol o tallado en madera), asi como polímeros para encapsular semillas, azúcar, carne, tabaco y otros elementos. Con sus piezas, invita al espectador a centrarse en la evidencia del proceso (los elementos que son cruciales en la transformación de los materiales en forma) y la intervención de terceros. Recientemente ha incorporado tecnicas como escaneo e impresión digital.
Sus últimos proyectos incluyen la creación de una Fundación dedicada al desarrollo humano a través del arte del diseño y la cultura tradicional. Vive y trabaja en la Ciudad de México.
A Mexican artist born in Uruapan, Michoacán, in 1962, with an artistic career exceeding forty years, Javier Marín has held more than one hundred solo exhibitions and has participated in over two hundred group shows across Mexico, the United States, and Canada, as well as in several countries in Central America, South America, Asia, and Europe.
Javier Marín conceives an integral human being through the analysis of the process of construction and deconstruction of three-dimensional forms.
To achieve his objective, he works with photography, textiles, printmaking, drawing, and sculpture. Although many of his pieces are paradoxically abstract, he is best known for his figurative sculpture representing the human form.
For his research, he has not only worked with highly skilled technicians but also utilizes traditional materials (terracotta, cast bronze, carved marble, or wood), as well as polymers to encapsulate seeds, sugar, meat, tobacco, and other elements. Through his pieces, he invites the viewer to focus on the evidence of the process (the elements crucial to the transformation of materials into form) and the intervention of third parties. Recently, he has incorporated techniques such as digital scanning and printing.
His latest projects include the creation of a Foundation dedicated to human development through art, design, and traditional culture. He lives and works in Mexico City.